Desde CAMYP hemos seguido con atención el tratamiento legislativo del proyecto que impulsa la obligatoriedad de la sala de 3 años en la Ciudad de Buenos Aires, aprobado en la Legislatura Porteña en el día de hoy. Esta iniciativa representa un avance en el fortalecimiento de las trayectorias educativas desde los primeros años, ampliando oportunidades y garantizando derechos para niñas/os.

Sin embargo, entendemos que toda ampliación de la cobertura educativa debe estar acompañada por las condiciones estructurales y pedagógicas necesarias para su implementación. Son de público conocimiento las dificultades que atraviesan numerosas comunidades educativas en materia de infraestructura, una problemática persistente que genera constante preocupación. Por ello, solicitamos a las/os legisladoras/es que acompañen este proceso con un seguimiento permanente de las condiciones reales en las que se desarrollará su implementación, garantizando recursos suficientes, espacios adecuados y la cobertura de los cargos necesarios según lo reglamentado en el estatuto docente.

En este sentido, retomamos la necesidad de debatir y avanzar en la creación de más cargos de pareja pedagógica desde una perspectiva crítica y situada, vinculada a las necesidades concretas de las instituciones educativas. Existen numerosos distritos escolares con alta matrícula por sala o grado que requieren estos cargos para fortalecer las condiciones de enseñanza y acompañamiento.
Sala de 3 para todas/os: más educación inicial, más derechos, más oportunidades. Ahora, esperamos de este avance una realidad en cada escuela de la Ciudad.