En el día de hoy participamos de la mesa de condiciones salariales convocada por el Ministerio de Educación, donde desde CAMYP expusimos las problemáticas que atraviesan a la docencia.

Expresamos nuestra profunda preocupación frente a las situaciones de violencia escolar que se vienen registrando en todo el país y que también impactan de manera directa en nuestra jurisdicción. Lejos de tratarse de hechos aislados, estas situaciones reflejan un entramado social complejo que interpela a toda la comunidad educativa.

Sostenemos que su abordaje requiere políticas integrales, recursos adecuados y equipos interdisciplinarios en las escuelas, con un Estado presente que acompañe, respalde y proteja a las instituciones.

Asimismo, denunciamos la deshumanización en los procesos de aprobación de licencias médicas, que se han transformado en dispositivos burocráticos que obstaculizan el acceso a un derecho básico para las/os docentes de nuestra ciudad.

También señalamos el exceso de tareas administrativas y burocráticas, que desplazan el eje de nuestra labor y profundizan la sobrecarga laboral.

En materia salarial, la propuesta del Ministerio consistió en un 4% de aumento a partir del mes de abril.

Desde nuestra organización hicimos foco en que nuestro salario no refleja el trabajo real que realizamos, que excede ampliamente el tiempo en el aula e incluye planificación, acompañamiento, formación y múltiples tareas invisibilizadas.
Los aumentos en alimentos, transporte y servicios son extremadamente más altos que los porcentajes de “aumento” que otorgan las autoridades.

Seguiremos exigiendo una recomposición salarial real y urgente, que recupere el poder adquisitivo perdido y contemple el contexto inflacionario actual. Asimismo, reclamamos el reconocimiento de nuestra tarea docente y políticas que garanticen condiciones laborales dignas.